domingo, 10 de septiembre de 2017

Circuito por Aigüestortes

Partiendo del Estany de Sant Maurici (a un cuarto de hora de Espot en taxi) se toma un sendero balizado que pasa por el refugio Mallafré y que va bordeando el lago por el sur. Al fondo, entre los árboles, se aprecia la cascada de Ratera por la que pasaremos a la vuelta.


A medida que se gana altura vamos teniendo mejores vistas de la montaña más emblemática de esta zona del parque: Els Encantats, con su cima más alta (la de la derecha) que alcanza los 2748 metros.


Al otro lado del estany, mirando en dirección noroeste, está esta zona escarpada, con estas elegantes agujas. Debajo de ellas se ubica otro de los refugios del parque nacional, el refugio de Amitges.


Portarró de Espot, a 2424 metros. Siempre por senderos balizados y sin grandes pendientes (desde el lago de Sant Maurici hay que salvar poco más de 500 metros de desnivel) nos plantamos en menos de dos horas en el collado del Portarró de Espot.


Estratégicamente situado, el collado da vistas al siguiente valle, el de Sant Nicolau, con el Estany Llong en el centro de la foto.


Una vez en el collado decidimos girar a la derecha (norte) para subir al Pic del Portarró. Rastros de sendero y hitos nos marcaron la ascensión que duró alrededor de una hora. La foto está tomada a media subida.


 Vistas desde la cumbre del Pic del Portarró (2736 m)


Más vistas: lagos y rocas escarpadas, cimas cuyos nombres no conocemos. Es la primera vez que estamos en el Pirineo de Lleida... Habrá que volver.


Descendemos de la cumbre y a una hora de camino nos desviamos de la ruta de subida para hacer un circuito, atravesando el canchal de rocas (aquí le llaman tarteras) de la foto. En medio del canchal se intuye un sendero que lleva hacia la zona de pinos y abetos del fondo donde está el Mirador del Estany.


Espectaculares vistas desde el Mirador: a la derecha la Roca del Estany (2508 m), en el centro Els Encantats y abajo el lago de Sant Maurici. Desde el mirador se conecta enseguida con el GR-11 y por él, en poco más de una hora, se llega a la cabecera del lago donde paran los taxis de Espot. En consecuencia, toda esta zona ya empieza a tener mucha afluencia de turistas.


Y ya terminando el circuito es inevitable hacer la foto típica del parque nacional con el lago y la doble cumbre de esta montaña encantada.


Y aunque inevitablemente el lugar esté lleno de gente ruidosa que sube y baja de los taxis de Espot, la cabecera del lago Sant Maurici es un paraje de extraordinaria belleza, con las tranquilas aguas del lago en las que se reflejan el arbolado y la mole granítica de la Roca del Estany.






domingo, 14 de agosto de 2016

Subida al Gorbea (1475 m)

Iniciamos la ruta, bastante cómoda, en medio de la frondosidad de Pagomakurre.



En media hora llegamos a las campas de Arraba. Desde allí ya se pueden ver las suaves lomas del Gorbea al fondo.



Y desde Arraba, mirando hacia el oeste tenemos estas vistas del valle Arratia, las cumbres del Duranguesado y su punto culminante, el Amboto.



Y hacia el norte, cerrando las campas, la mole caliza del Lekanda, con sus 1302 metros. Son montañas modestas comparadas con los lejanos vecinos de los Picos de Europa o de Pirineos; pero, a pesar de su poca altitud, no están exentas belleza.



En veinte minutos de tranquilo camino llegamos a esta otra campa que llaman Eguiriñao. El camino hacia el Gorbea atraviesa por la izquierda la zona de árboles y sube hasta el collado que se forma a la derecha de la peña Aldamín (1378 m) que vemos en el centro de la foto.



Pero antes de seguir hacia el Gorbea nos desviamos unos metros y bajamos a ver el menhir de Zastegi que aparece a la derecha, en mitad de la campa.



Desde el collado de Aldamiñospe (1321 m) se inicia la subida final al Gorbea por una amplia y herbosa loma



Rampas finales de la subida al Gorbea. En los últimos metros la pendiente se vuelve bastante pronunciada.



Ya en la cumbre, mirando hacia el sur, se nos abre una amplia panorámica del valle de Zuya, ya en tierras alavesas.



Y como no podía ser de otra manera, la foto obligada de la cruz del Gorbea, muy presente en la tradición montañera vasca: "En el monte Gorbea, en lo más alto, hay una cruz..."







Subida al Campbieil (3173 m)

Miércoles 10 de agosto: iniciamos la marcha en la barrage del Cap de Long, a 2175 metros de altitud, en la Reserva Natural del Neouvielle, todo ello en medio de una espesa niebla que no nos dejaba ver el lago.


Las predicciones meteorológicas no fallaron y en poco minutos empezó a clarear. Aquí ya se aprecia el frente de la presa.


Y tras la niebla aparece el maravilloso espectáculo de los Pirineos: empiezan a verse las cumbres del macizo del Neouvielle.


Una hora larga de subidas y bajadas nos llevará rodear el lago del Cap de Long por un estrecho sendero que va salvando los acantilados de su ribera sur.


Después de recorrer todo el sendero de flanqueo del lago y llegando a su cola (no hay que descender hasta el nivel del agua) giraremos hacia la izquierda (sur) para encontrarnos con el torrente del Cap de Long que habrá  que vadear pronto (pasar a la izquierda hidrográfica). La muralla rocosa que aparece en la foto es un obstáculo a salvar siguiendo una ruta marcada con hitos y con ocasionales restos de sendero. La pendiente es fuerte y en ocasiones hay que usar las manos.


Una vez superada la muralla rocosa accedemos a los restos de un pequeño lago colmatado situado a 2570 metros de altura. Nosotros lo bordeamos por nuestra izquierda para ascender la ladera herbosa que se ve en la foto. Desde aquí ya se aprecia en toda su potencia la silueta de nuestro objetivo: el Campbieil.


Y desde este lago, si miramos hacia atrás, se tienen unas vistas extraordinarias del macizo de Neouvielle, de izquierda a derecha: el Turon (3.035 m), el Trois Conseillers (3.039 m) y su famosa arista, una de las vías clásicas de escalada de Pirineos. La nube asoma por la Brecha de Neouvielle que separa el Trois Conseillers del pico que da nombre al macizo, el Neouvielle y sus 3.091 metros. Por último, a la derecha de la foto, la Punta de Ramougn (3.011 m).


Tras superar la ladera herbosa entramos en un altiplano de aspecto lunar; una zona de canchales y roca descompuesta en la que encontramos el pequeño lago de la foto (Gourg de Cap de Long) ya por encima de los 2.800 metros. Nosotros optamos por llegar hasta el amplio collado del fondo (Hourquette de Cap de Long) para luego girar a la izquierda (este) y remontar el empinado cordal.


En la foto se aprecia lo penoso que se hizo el ascenso por el cordal. Dominando el paisaje se ve el Pic Long que, con una altitud de 3.192 metros, es el techo de este sector de Pirineos y la cumbre más alta que se encuentra completamente en territorio francés de toda la cadena pirenaica.


Vista de la cumbre del Campbieil desde las inmediaciones del Lentilla, antecima que se encuentra 3.157 metros. La niebla subía desde Piau-Engaly y no nos dejaba ver nada hacia el sur.


Y la foto de cumbre con el Badet (3.160 m) y el Pic Long (3.192 m) como telón de fondo. Hemos tardado casi cuatro horas y media.


El camino que seguimos en la bajada del pico, y que resultó mucho más amable que el que seguimos desde el fondo de la Hourquette por el cordal, se puede adivinar por encima del nevero central: unas zetas entre roca descompuesta que te ponían casi en la cima misma del Lentilla.


Ya de regreso contemplamos, con menos agotamiento, la vertical pared del Pic Long, la arista que desciende en dirección norte hasta el Col Tourrat y los restos, ya moribundos, del glaciar de Pays Baché.


... Y de regreso otra vez a bordear el lago del Cap de Long. Con paradas, ida y vuelta, nueve horas de montaña...





miércoles, 5 de agosto de 2015

Pico del Taillón (3144 m)


Col de Bujaruelo (2270 m). Se llega a él después de haber dejado los coches en el aparcamiento que está en el Col de Tentes, más arriba de la estación de esquí de Gavarnie. Desde el aparcamiento hay que recorrer un par de kilómetros por los restos de una antigua carretera para llegar hasta aquí. Desde este punto, un sendero en dirección este va bordeando la base del Gabieto Oriental y del Taillón durante tres cuartos de hora largos.




La ascensión empieza a ser dura realmente cuando nos acercamos a esta pequeña cascada que se forma con el agua que baja del glaciar del Taillón. La catarata se cruza sin grandes problemas para continuar con la subida haciendo pequeñas zetas hacia el Col des Sarradets.




Poco después de superar la cascada ya tenemos esta magnífica vista del Taillón, con su característico Dedo a la izquierda y su pequeño glaciar.




Desde el Col de Sarradets (1:45´desde el aparcamiento) descubrimos el refugio del mismo nombre. Situado a 2587 metros de altitud es un mirador privilegiado de las principales cumbres del Circo de Gavarnie; en la foto la Torre (3009 m) y el Casco (3006 m).




Y según damos la vuelta para dirigirnos hacia el refugio de Sarradets, se aprecia ya a la perfección toda la arquitectura del Circo, de izquierda a derecha: Pequeño Astazu (3012 metros), Marboré (3248) el pico redondeado y más dominante, los tres picos de la Cascada (3161 m, 3106 y 3095) y la Espalda del Marboré (3073). Las nieves perpetuas que se forman debajo de los Picos de la Cascada y de la Espalda alimentan a la famosa catarata de Gavarnie, la más alta de Europa (423 metros de caída) y cuyo comienzo se ve en la foto. A la derecha la Torre y la cresta oriental del Casco.




Y desde el refugio tenemos otra de las estampas típicas del Pirineo, la Brecha de Roland. Situada a 2807 metros, la famosísima abertura que separó el mítico Roland a golpe de espada, es el paso que comunica con el lado español de Pirineos. Subiremos primero por la morrena que se ve en la foto, se salvará una grada, para después pisar un nevero permanente y trepar los últimos metros hasta cruzar esta puerta natural. "Al otro lado" nos asomamos a Ordesa.




Del nevero permanente este verano ya queda muy poco... Los glaciares pirenaicos parecen tener los días contados.




Desde la Brecha giramos a la derecha (oeste) para seguir un marcado sendero que camina pegado a la pared extraplomada de la muralla de piedra llamada Bazillac. 




El sendero lleva al final de la muralla, hasta una pequeña horcada conocida como Falsa Brecha (2909 m) y custodiada por el Dedo. Es la curiosa formación rocosa de la foto que hay que bordear a través de un estrecho paso por el lado francés (norte) y que da acceso a la cresta final de esta ascensión.




Esta es la cresta última de la subida: un lomo de roca descompuesta sobre el que está marcado el sendero que nos pondrá en la cima.




Y la inevitable foto de cumbre. Son las 11:30´ del 3 de agosto de 2015, y las vistas desde los 3144 metros de la cima del Taillón son impresionantes; no hay adjetivos. Las cuatro horas de ascensión han valido la pena.




Ya bajando no podemos por menos que volver a fotografiar la Brecha desde el lado español.





Volviendo hacia el coche admiramos un magnífico ejemplo de valle en forma de U, testigo mudo de la acción erosiva de los glaciares cuaternarios desaparecidos hace miles de de años.




Y nos paramos a fotografiar por última vez la cara norte de nuestra cumbre del Taillón, su pequeño vecino, el Gabieto Oriental, y en medio de ambos lo que queda del glaciar del Gabieto cuyas aguas de deshielo terminarán en Gavarnie.