jueves, 9 de agosto de 2012

Tuc de Mulleres (3010 m)

Es la mañana del 8 de agosto. Los primeros rayos del sol van a bañar enseguida al Plan de Aigualluts. Hemos salido de La Besurta alrededor de las siete de la mañana y hemos tardado 50 minutos en llegar a esta vega tan plana. Las aguas que bajan del glaciar del Aneto serpentean por este llano hasta desaparecer repentinamente en el famoso Forau. La curiosidad geológica es que volverán a aparecer mucho más lejos en el valle de Arán formando el río Garona. 


Nosotros hemos recorrido el fondo del Plan y hemos tomado el sendero de la izquierda que nos introduce en sucesivos resaltes en la Balleta de la Escaleta. Llama la atención las dos cumbres gemelas de la Forcanada (2875 m) y su corredor de 45º que supera 400 metros de desnivel.



Ibones de la Escaleta, situados a 2330 metros de altitud. El camino discurre superando sucesivas gradas de piedra como la que se ve al fondo, sin ninguna dificultad, aunque haya que ayudarse en ocasiones de las manos. 


El camino te va sorprendiendo con pequeños ibones de singular belleza.


Cuando se alcanza la laguna superior de la Escaleta (2630 m) se observa la cumbre hacia la que nos dirigimos. El Tuc de Mulleres o Molieres (3010 metros) es la suave cima del centro de la foto. A su izquierda, y sólo aparentemente más alto, está el Cap de Toro (2975 m) y entre medio de las dos cimas el collado conocido como  Coret de Molieres.


Iniciando los 400 metros finales. Al fondo se aprecia la laguna Superior de la Escaleta. El camino está señalizado por hitos y transcurre por un desierto de granito, rocas pulidas y erosionadas por la acción de los glaciares cuaternarios que fueron los dueños de esta zona hace muchos miles de años.


Después de cinco horas (largas) de ascensión  se llega a la cumbre del Mulleres desde donde nos deleitamos con  esta maravillosa vista del valle de Molieres. Es la ruta de subida que se hace desde el valle de Arán, concretamente desde la boca sur del túnel del Vielha. Al fondo se contempla el macizo de los Besiberris.    
 

Pero la fama de este tresmil "bajito" se debe sobre todo a que es un magnífico mirador del macizo de las Maladetas. Aquí vemos con todo detalle lo que queda del glaciar del Aneto (cada año menos) y a la derecha se aprecia buena parte de la Cresta de los Portillones.  

A la derecha el Aneto, techo de los Pirineos con sus 3404 metros de altura. Hacia la izquerda desciende la cresta Tempestades-Margalida-Russell.


Ya bajando hacia el Plan de Aigualluts por la tarde, pudimos hacer estas fotos del deshielo del glaciar formando esta espectacular cascada.


Las aguas del Aneto han bajado por el Ball de Barrancs, se unirán al torrente que desciende por la Escaleta (por donde hemos ido nosotros hasta el Mulleres) y formarán estos bucólicos meandros, lugar de cita de toda clase de turistas que suben desde La Besurta a maravillarse con una de las estampas típicas del Pirineo de Huesca.


Y para típica la cascada de Aigualluts, otro de los emblemas pirenaicos. Todo este derroche líquido desaparecerá unos metros más abajo de esta catarata para sumirse en el Forau de Aigualluts del que hablábamos al comienzo de esta entrada.


jueves, 2 de agosto de 2012

Cabeza las Moñas



Las primeras luces de la mañana del 31 de julio visten de verde el collado de Pandébano y de blanco la caliza de los Picos.  


 Acercándonos a la entrada de la canal de Las Moñas se tiene esta vista del macizo de Peña Maín, con su punto culminante, Cabeza la Mesa (1612 metros).


Desde Pandébano hemos tardado dos horas escasas en llegar a esta verde majada con restos de antiguas cabañas de piedra. Para acceder a la cumbre de Las Moñas (2074 metros) ganaremos el cordal por la derecha y remontaremos en dirección Norte. En menos de media hora estaremos en la cima.

Extraordinarias panorámicas desde la cumbre. Mirando en dirección Nordeste se contempla el pintoresco pueblo de Sotres, enclavado en el pie mismo del Macizo Oriental de los Picos de Europa.

Valle del Duje. Desde la cumbre del Cabeza las Moñas es una impresionante caída de mil metros verticales.



Mirada hacia el Sur y el Oeste: Peña Castil, Naranjo de Bulnes y Neverones vistos desde la cumbre de Las Moñas. 

La cresta que une Cabeza las Moñas y Tortorios es un cómodo sube y baja que se recorre en apenas media hora. Merece la pena hacerla y subir a este último pico para dar mejor vista a Peña Castil y al Naranjo.

  
El Naranjo de Bulnes o Pico Urriello visto desde el Cabeza Tortorios. Aquí le fotografiamos también hace cuatro años, pero sigue impresionando igual que el primer día, en especial su cara Oeste.




domingo, 8 de enero de 2012

Braña de los Tejos

Arrancando del lebaniego pueblo de San Pedro de Bedoya y remontando siempre por pista, es fácil llegar a la Braña de los Tejos. En una mañana clara como esta de invierno (2 de enero de 2012) el camino te deja magníficas vistas de los Picos de Europa, Liébana y la Cordillera Cantábrica. En la foto se ve desde el Coriscao hasta los confines más orientales de los Picos. Antes de llegar a la Braña habrá que pasar por dos collados, en el segundo de los cuales se abandona la pista.


Collados Taruey y Pasaneu. La foto está hecha desde el primero de ellos. Tiene dos refugios: uno de piedra en peor estado y otro - el que se ve en la foto- situado encima de una estabulación y que se encuentra en perfectas condiciones. Antes de construirse la carretera de la Hermida, esta debió de ser una de las rutas normales que conectaban Liébana con la marina. Situados a una altitud de entre los 1300 y los 1400 metros, se tarda una hora y 40 minutos en llegar al primero y unos 20 minutos más en coronar el segundo de dichos collados. Al llegar a él hay que desviarse a la izquierda para, en menos de un cuarto de hora, llegar a la Braña de los Tejos.


Desde los collados se puede contemplar perfectamente Peña Ventosa y detrás de ella, como telón de fondo, las cumbres del Macizo Oriental de los Picos de Europa. En la foto se observan los tres dosmiles más al Este de dicho macizo: El Sagrado Corazón, el Samelar y las Verdianas.


Primer plano de la accidentada arista que culmina en la cima de Peña Ventosa (1434 m). Llegando a la Braña de los Tejos estamos, más o menos, a su misma altura, por lo que se pueden sacar magníficas fotos de ella.


Entrada a la "Braña de los Tejos". Junto a los bellos ejemplares de esta cada vez más rara especie (está en franca regresión en todas partes) también tenían un aspecto particularmente llamativo los acebos, con una carga enorme de bayas rojas. La braña, entiendo que por razones de protección, se encuentra en la actualidad cercada, lo que le ha quitado parte del encanto mágico y salvaje que tenía antes. Prefiero no recordar lo que han hecho en otros sitios como el Tejal de Tosande...


Una ligera capa de hielo y escarcha conferían este aspecto a la braña, muy propio de las fechas navideñas en las que estábamos.

Un buitre planea por encima de nuestras cabezas. Al fondo se levanta Peña Prieta, centinela de roca y nieve que vigila los valles lebaniegos.

domingo, 2 de octubre de 2011

Torre de los Horcados Rojos (2506 m)

Luces y sombras cerca de la Vueltona. Es la mañana del 25 de septiembre, un día perfecto para andar por los Picos de Europa y subir hasta Horcados Rojos.



En el primer plano tenemos las paredes verticales de la cara sur de Horcados Rojos. Detrás, a la izquierda, se recorta la pirámide casi perfecta del pico Tesorero.

A la izquierda la pared oeste de Peña Olvidada con todos los desplomes que caen hacia Lloroza, las agujas de Tajahierro, el camino que viene desde la estación del teleférico... y al fondo las principales cumbres de la Cordillera Cantábrica en una mañana clara de comienzos de otoño.


En la foto se aprecia a la perfección la arista que baja desde la cima de Torre Blanca (techo de Cantabria con 2617 metros) hasta la Collada Blanca. En sombra el Llambrión.



Uno de los cresteríos más bellos de Picos. Desde la cumbre de Horcados Rojos se contempla este espectacular paisaje: agujas de Bustamante y la Canalona, Picos de Santa Ana, collado de la Canalona y Peña Vieja.


El montañero en medio del desierto calizo o la soledad de los Picos.



Refugio de Cabaña Verónica... ya sin Mariano. Acaba de cumplir cincuenta años.

jueves, 4 de agosto de 2011

Ascensión a los tresmiles pirenaicos más orientales: Montcalm, la Pica y el Verdaguer

El 31 de julio de 2011 llegamos a L´Artigue (1200m). Es el pirineo francés, departamento de Ariége. La idea es ascender al día siguiente a alguno de los tresmiles más orientales de esta cadena montañosa. En la primera jornada subiremos al refugio de Pinet. El camino parecía muy cómodo y bucólico en su comienzo, junto a un río de aguas verdes y cantarinas. Enseguida se convirtió en una dura ascensión a través de un hayedo tupido, húmedo y caluroso conocido como Bois de Fontanal.



Después de una hora y cuarto de sofocante marcha por el bosque salimos al Pla Nouzère (2800m), donde empezamos a apreciar la particular belleza y dimensiones de los Pirineos.




¡Por fin el refugio! Algo más de tres horas de dura y constante subida nos ha llevado llegar a este idílico lago en el que se ubica el pintoreco refugio de Pinet. Estamos a casi 2250 metros de altitud y toca descansar y recobrar fuerzas para intentar mañana conquistar alguno de los tresmiles de esta zona.



Las primeras luces del 1 de agosto doran las cumbres que limitan la Valeta de Barz. Es el primer valle, estrecho, solitario y salvaje por el que transcurrirá la ruta de ascenso. Al final del mismo se encuentra el lago conocido como Etang de Estats (2415 m), no hay que descender hasta él, ya que el camino le deja abajo a la derecha, girando hacia el este para llegar al siguiente lago.



A una hora de camino del refugio de Pinet se encuentra el Etang de Montcalm (2557 m). La belleza del paraje, con sus aguas verdes, invita al descanso. Conviene parar un poco, reponer líquidos y comer algo, ya que después y hasta el Col de Riufred, estará la parte más dura de la ascensión, con abundantes pasos como éste en los que echar las manos.




A unos tres cuartos de hora del Etang de Montcalm llegamos a una serie de cubetas que albergan pequeños estanques, algunos de los cuales se encontraban parcialmente helados.




Llegando a la ancha cima del Montcalm (3077 m), primera cumbre del día. Desde allí se pueden observar perfectamente los otros tresmiles: a la izquierda la Pica d´Estats y en el centro el Pic Verdaguer. A la derecha el más "bajito" pero de más difícil acceso, el Pic del Sotllo (3072 m). En la parte inferior izquierda se aprecia el Col de Riufred, enclave estratégico situado a 2978 metros de altitud desde el que parte un marcado sendero de aproximación hasta el colladete que separa la Pica y el Verdaguer.



Tramo final de subida a la Pica. Bien señalizado con marcas de pintura, resulta más sencillo de lo que aparenta, ya que apenas hay que ayudarse de las manos para progresar en algunos pasos.



Cumbre de la Pica d´Estats (3143 m) techo del Pirineo leridano. Las fuerzas nos han acompañado para conquistar este importante tresmil (uno de los once puntos culminantes de la cadena pirenaica). La cima es muy estrecha y está muy concurrida, como además llegamos repartidos en dos grupos, no hubo foto de cumbre todos juntos. En un momento en que el público despejó un poco la cima hicimos la clásica foto de la cruz adornada con senyeras, alguna bandera tricolor y algún que otro símbolo culé... ¡Magnífico ambiente!



Desde la tercera cumbre del día, el Pic Verdaguer (3131 m), se contempla esta magnífica vista de la ruta que sube desde el refugio leridano de Valferrera y que pasa por el Estany de Sotllo y el Estany d´Estats que vemos en el centro de la foto.




En el regreso después de una dura jornada pirenaica la vista del refugio de Pinet resulta reconfortante: una ducha, una buena cena, las canciones de Patrick y el sueño reparador en las literas... ¡Qué más se puede pedir!

miércoles, 6 de julio de 2011

Vega de Liordes y Tiro Pedabejo

Al poco de formarse el grupo de montaña hicimos esta primera excursión a Picos en el verano de 1991. Entonces fue todo un descubrimiento. Veinte años después, con la ruta balizada, con más experiencia montañera, con el material adecuado... con más edad y más kilos; volvimos a hacer la misma ruta. Lo verde que estaba todo nos volvió a sorprender casi tanto como cuando éramos novatos en estas lides. Así de frondoso estaba hacia Pandetrave.




Bucólica Majada de Pedabejo. Situada por encima de los 1700 metros, se tarda poco menos de una hora y media desde Fuente Dé. La entrada a la canal se hace justo por la zona de sombra de la foto. En cualquier caso, no hay posibilidad de pérdida porque el camino, además de contar con los tradicionales hitos, está flamante y perfectamente balizado (¡Ya era hora!).

Final de la canal de Pedabejo. Es el collado de Remoña a 2000 metros. La canal, muy pindia y de piedra suelta en su comienzo, nos ha llevado más de media hora de penosa ascensión. Nos cuesta imaginar como subíamos alegremente por ella calzados con playeras hace veinte años... Éramos jóvenes.



Llegando a la Vega de Liordes desde el collado de Remoña. Así de verde lucían estas praderías situadas a más de 1900 metros de altura. En otra época geológica debió ser un lago precioso. En la actualidad las aguas, después de serpentear a lo largo de toda esta vega, se sumen por una pequeña sima cercana a la caseta forestal. En la foto, más en sombra, vemos los desplomes verticales que caen desde la cima de la Padiorna, que con sus 2319 metros cierra la zona norte de estos pastos.



Mientras algunos nos dedicábamos a "custodiar" las mochilas, otros subieron hasta el Tiro Pedabejo (2176 m.) que vemos a la derecha del pequeño collado verde.





Mirando al Norte, cerrando al fondo el horizonte, se tienen estas magníficas vistas del macizo del Llambrión. ¿Es el techo de Picos de Europa? Continuamos a la espera de la medición definitiva.





Ya cerca del collado de Liordes, donde se iniciará la bajada de los Tornos y donde se encuentran varias bocaminas que atestiguan el pasado extractivo de esta zona, sacamos esta foto de los dos picos (centro y derecha) que limitan la vega por el Oeste. Se trata de la Torre de Salinas (2446 m.) y la Torre del Hoyo de Liordes (2474 m.)




Ya de regreso iniciamos el camino de los Tornos de Liordes. Impresionante bajada hasta Fuente Dé con más de treinta revueltas. El sendero, empinado, con mucha piedra suelta y a ratos un poco aéreo, salva los 900 metros de desnivel que hay entre Fuente Dé y Liordes. Cuesta imaginar que en su día bajasen por aquí carretas de bueyes cargadas de mineral.